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lunes, 4 de septiembre de 2017

LA DIFÍCIL TAREA DE LEVANTAR A LOS HIJOS...

Algo que causa mucho conflicto durante los años escolares (quizá después también), es la hora de el "Levantarse para ir a la escuela". Esta situación trae consigo muchas dificultades debido a que no es algo que agrade a los pequeños, y por lo consiguiente no logran dar una respuesta favorable en muchas de las ocasiones, sobre todo si este preciso momento se convierte en toda una batalla que los hace enfrentarse a situaciones negativas como los gritos, las prisas, los reclamos, las desesperaciones, etc. 

Para muchos resulta muy cómico que en días escolares los niños tengan mucha resistencia a levantarse, cosa contraria en fin de semana que si una actividad les resulta emocionante, despertarán ellos solos y con tanta energía que los padres quedan sorprendidos y rebasados la mayoría de las veces, ¿Les suena familiar esto?

Lo que debemos comenzar a reflexionar es que cuando no existen costumbres sanas al momento de levantarse, seguirá siendo un problema, ya que este evento se vivirá de manera negativa. Por esta razón debemos entender que debemos conocer todo lo que podemos mejorar al rededor de este momento, y no me refiero solo al despertar y levantarse, sino más atrás, quizá desde que el niño debe de dormir, desde la hora, el lugar, etc.

La idea de conocer este tema es que entre más pronto hagamos un hábito, éste se convertirá en una costumbre rapidamente, y así podremos enseñar a los peques a lidar con algo que estará presente por muchos años, y quizá durante toda su vida, el momento de despertarse para ir a la escuela. Si acompañamos a los niños de una manera agradable, ellos lograrán asimilar y a aceptar que el levantarse es parte de la vida misma y que mejor que esta costumbre llegue desde edades tempranas.

Así que para que todas las mamis y los papis tengan una idea más clara sobre el ¿Cómo? ayudar a sus hijos a hacer de las mañanas una nueva experiencia, les dejo con este artículo que nos regala algunos tips para mejorar este momento, y tratar de que no siga siendo un problema que haga que se comience mal todas las mañanas. Mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El Rincón de los Padres".

Atentamente  
Psic. Nicolás Sánchez E.


17 Tips para despertar a sus hijos antes de ir al colegio

Por: Sebastian Aguirre Eastman

Al primer llamado no atienden, al segundo abren los ojos pero de inmediato los vuelven a cerrar, al tercero se ofuscan y al cuarto ya toca despertarlos a la fuerza. Mientras, el tiempo corre y pueden pasar hasta 20 minutos, en promedio, y papá e hijo deben entonces correr contra el reloj para estar listos.

¿Le parece conocida la escena? Pues este es un trauma que la mayoría de padres de familia deben padecer todas las mañanas, al levantar a sus hijos para ir al colegio, independiente de la edad. Beatriz Ospina, pediatra y madre de dos adolescentes, ofrece a continuación algunas claves para mitigar este reto diario y que tanto para ellos como para los papás sea más llevadera.

EN DEFINITIVA

El tormento de muchos padres de despertar a sus hijos para ir al colegio puede mitigarse siguiendo estas recomendaciones para una correcta higiene del sueño en los niños y jóvenes.

PARA NIÑOS EN EDAD PREESCOLAR

Es el momento ideal para inculcarles una buena higiene del sueño, con hábitos adecuados.

1. De acuerdo con la experta, hay que generarles una misma rutina en cuanto a los horarios, establecer las comidas entre 6:30 y 7:30 p.m.

2. Luego, si lo prefieren, bañarlos o leerles un cuento lúdico, que no sea de terror, más bien uno suave.

3. Se deben evitar los juegos bruscos con los papás, ya que esto los deja hiperexcitados.

4. También las comidas con alto contenido de azúcar, ya que esta es un estimulador cerebral y los deja con mucha energía.

5. Acuéstelos con luz tenue y tranquila, ya que esta es la edad de las pesadillas.

6. Al levantarlos, no les ponga despertador ya que este los asusta. Despiértelos con una canción, contemplándolos.

7. No les dé el desayuno inmediatamente, primero báñelos para que se activen.


PARA NIÑOS EN EDAD ESCOLAR

1. En esta edad se presenta con mucha frecuencia el abuso de los aparatos electrónicos, lo cual se debe limitar ya que les genera una sobreestimulación cerebral modifica sus hábitos de sueño. Lo ideal es que no duerman con dichos artículos en la misma habitación.

2. Permítales la utilización de los videojuegos hasta por dos horas al día, ojalá no antes de acostarse.

3. Con los niños en esta etapa hay que programarlos para que se acuesten media hora antes de lo habitual, ya que son más lentos, “roncean” más, según Beatriz Ospina.

4. La comida, ofrecérselas entre 6:30 y 7:30 p.m., sin contenido de azúcar.

5. Programar el despertardor cinco minutos antes de la hora pactada, y hacerlo sonar de nuevo luego, para que entren en un estado de cosciencia de que hay que despertarse ya y tengan tiempo para organizarse.


PARA ADOLESCENTES

1. “En cuanto a los hijos en esta etapa, hay que controlarles las comidas antes de acostarse, ya que suelen ser muy desordenados y lo que hacen es picar mucho”, comenta la pediatra Ospina.

2. Es fundamental que duerman bien, con un sueño profundo, que hagan deporte y lleven una buena dieta.

3. También es clave que no duerman con sus aparatos electrónicos en la habitación, para alejarles la tentación de usarlos de noche y que les espante el sueño. Ospina cita estudios que demuestran que el bajo rendimiento escolar está asociado al sueño.

4. En estas edades, hay que dejarlos que se despierten solos, y cinco minutos antes del horario estipulado, para que su cerebro se organice y ya sepan que hay que levantarse.


5. “Es básico que tengan una disciplina de acostarse temprano para que no lleguen adormilados al colegio”.


FUENTE: www.elcolombiano.com




Imagen (Internet)

jueves, 31 de agosto de 2017

SEÑALES DE ABANDONO EMOCIONAL...

Cuando escuchamos la palabra "Abandono", rápidamente viene a nuestra mente la idea de dejar a alguien, ignorarlo o no hacerle caso; sin embargo cuando hablamos del aspecto emocional, a veces no tiene que ver directamente con la parte física. Por esta confusión he decidido traer este tema, porque muchos padres están abandonando a sus hijos, y no precisamente por no estar con ellos, sino por no hacer caso de sus necesidades emocionales de cariño y atención.

Este problema se agudiza en nuestros días y por esta razón, resulta necesario mirar hacia su existencia para promover soluciones, ya que sus estragos en la vida adulta se verán reflejados de muchas maneras y en diversas conductas. Así que para que los padres que desconocen este problema, sepan de que se trata y así empezar a hacer los ajustes necesarios para evitarlo.

Espero que esta información sea útil y la puedan compartir, mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El Rincón de los padres".

Atentamente:
Psic. Nicolás Sánchez E.



Abandono Emocional Infantil: 7 Señales para Reconocerlo
Por Psic. Cinta Martos Silva

El abandono emocional infantil se define como la falta persistente de respuestas a las expresiones emocionales (sonrisas, llantos) y los comportamientos de aproximación o interacción que inician los niños. Además de la ausencia de inicio de estos comportamientos por las figuras de apego principales (los padres).

Jorge siente en el fondo de su corazón que no encaja allá donde va. A pesar de tener una vida aparentemente satisfactoria, le acompaña una sensación de vacío permanente. ¿Qué es lo que falla en mí? -Se pregunta- ¿Por qué los demás pueden estar bien y yo no?

Volviendo atrás en el tiempo y aterrizando en los recuerdos de su infancia, nos damos cuenta de algo: Jorge sufrió abandono emocional.

Los padres de Jorge eran adictos al trabajo y casi no tenían tiempo libre. Le querían, pero cuando éste tenía algún problema en la escuela no se daban cuenta. Al igual que cuando sacó un sobresaliente en el examen de lengua, aquél que dedicó tanto esfuerzo.

De esa forma, Jorge aprendió desde pequeñito que no tenía a nadie con quien compartir su alegría o su tristeza.

Visto en general, normalmente son hechos que la persona no recuerda o que no asocia con lo que le ocurre actualmente. Lo que acaba causando que estos individuos se culpen a sí mismos de su malestar.

Además, a diferencia de la negligencia o el abuso físico, el abandono emocional no deja huella observable y, por tanto, es difícil de identificar. Este fenómeno tristemente es ignorado en numerosas ocasiones, y quienes lo han padecido sufren en silencio sus repercusiones. Con frecuencia estas personas sienten que sus emociones no son válidas y tienen que encerrarlas.

Aunque, también se puede ejercer abandono emocional con muy buenas intenciones motivadoras: como procurar que sean los mejores en el colegio o destaquen en algún deporte.

De hecho, puede tomar múltiples formas, desde la imposición de expectativas exageradamente altas a los hijos hasta ridiculizar o ignorar sus opiniones.

¿Qué conducta provocan el abandono emocional?

– Ausencia de caricias, o impedir las muestras de cariño.
– No jugar con los hijos.
– Reñir al pequeño cuando llora o muestra alegría.
– Padres que reprimen sus sentimientos y no hay una adecuada comunicación.
– Indiferencia ante cualquier estado de ánimo del hijo.
– Falta de apoyo, valor y atención a las necesidades del niño, ignorando sus preocupaciones o intereses.

¿Qué señales ayudan a reconocer el abandono emocional?

1- Problemas para identificar y comprender las propias emociones y las de los demás

Cuando vemos que una persona tiene problemas para expresar cómo se siente (por ejemplo, parece impasible cuando le ha ocurrido una desgracia), puede ser una señal de que ha sufrido abandono emocional. Esto ocurre porque de pequeño cuando ha expresado lo que sentía ha sido avergonzado, reñido o, simplemente, ignorado.

Así, la persona aprende a esconder lo que siente hasta el punto de que, aunque quiera expresar sus emociones, no es capaz. Principalmente porque cuando siente algo no sabe exactamente qué etiqueta emocional ponerle y por qué se está sintiendo así.

No dedica tiempo ni atención a sus emociones ni a las de los demás (al igual que hicieron sus padres) y esto aparentemente parece que no es negativo, pero puede poner en riesgo nuestra salud mental. Porque si no se expresan los sentimientos, no los eliminamos, sólo quedan ocultos y sin resolver.
Se sabe que encerrar emociones negativas durante mucho tiempo hace probable la aparición de trastornos de ansiedad, depresión y sintomatizaciones. Esto último quiere decir manifestaciones en la salud (como dolores) que no tienen una causa física, sino que son reflejo de conflictos psicológicos.

Cómo solucionarlo: Lo ideal para solucionar esto es trabajar las emociones. Te preguntarás: “¿las emociones pueden entrenarse?” Por supuesto, a través del desarrollo de la inteligencia emocional.
Este concepto implica la habilidad de sentir, comprender, manejar y cambiar nuestro propio estado de ánimo. Así como detectar, comprender y reaccionar de manera adecuada a las emociones de los demás.

Algunas actividades para niños que fomentan la inteligencia emocional es la imitación de estados de ánimo, dibujar expresiones faciales que indiquen ciertas emociones o música o películas.
Para adultos se pueden utilizar la alfabetización emocional, o ampliar el abanico de emociones existentes, haciendo que utilice más etiquetas para definir cómo se siente. Trabajar habilidades sociales y técnicas para ser asertivo  con los demás o Ejercicios de relajación son algunos artículos que te pueden ayudar.

 2- Dificultades para confiar en los demás

No es de extrañar que estas personas no se sientan cómodos del todo con los demás y menos en el plano emocional o afectivo. Tienen miedo de mostrarse vulnerables o de mostrar cariño o enfado.
Esto ocurre debido a que, en el pasado, no han sido recompensados (o se les ha castigado) cuando expresaron sus sentimientos.

Por eso, actualmente temen que los demás rechacen sus muestras de afecto, y hagan lo mismo que hicieron sus padres: burlarse, minimizar o ignorar sus expresiones emocionales.
Esto se traduce en desconfianza de los otros, acompañada de una sensación de soledad, ya que no tienen con quién “abrirse” del todo y ser ellos mismos por completo.

Cómo solucionarlo: no hay que tener miedo de compartir sentimientos con los demás. Se puede comenzar por personas más cercanas y por emociones más simples o positivas, intentando todos los días expresar algo sincero con contenido emocional a alguien.

Lo ideal para esto es elegir a personas que ya se abren emocionalmente contigo y confían en ti, y poco a poco perder el temor a expresarse ante otros.

Es bueno procurar expresar etiquetas diversas: hoy me sentí confuso/melancólico/fuerte/extraño/eufórico/incómodo… y ver cómo reacciona la otra persona. Seguro que la reacción es positiva y que ésta también expresa lo que siente.
Es ampliamente conocido que cuando hablamos de nuestras emociones con los demás creamos un ambiente de confianza en el que los otros también se sienten cómodos de hablarnos de sus sentimientos.

Otra manera de aprender a confiar en los demás es trabajar en uno mismo: aumentar nuestra seguridad y autoestima, asumiendo nuestro valor propio.

3- Sensación de vacío, “algo no va bien”

La mayoría de estos individuos llegan a la etapa adulta sin muchos conflictos. Sin embargo, en el fondo se sienten diferentes de otras personas y notan que hay algo que no funciona bien con ellos mismos, pero no saben con certeza el qué.

Permanentemente se sienten vacíos, a pesar de que las cosas le vayan bien. De hecho, muchas de estas personas tienden a desarrollar conductas adictivas para intentar sentirse mejor, como adicción a la comida, al trabajo, a las compras… así como alcohol y otras drogas.

Cómo solucionarlo: Primero, ser consciente del problema. Encontrar el origen, saber qué es lo que ocurre y por qué. El primer paso es reconocer que existió el abandono emocional, y tratar de identificar en el pasado las conductas de abandono que ejercieron los padres.

Así, la persona estará preparada para afrontar el problema y buscar solución. Lo mejor es acudir a terapia, a la vez que se procure desarrollar actividades enriquecedoras (como aprender a tocar algún instrumento o hacer algún deporte), evitando caer en comportamientos adictivos que sólo mantendrán el problema.

4- Autoestima baja e inseguridad

Sucede porque los individuos que han sido abandonados emocionalmente han asumido que sus estados de ánimo no tienen valor.

Algo tan importante de nosotros que no podemos desligar de nuestra persona, como son las emociones, no pueden encerrarse o ridiculizarse.

Esto termina por provocar una grave afectación en nuestro autoconcepto, afianzando las siguientes creencias: “cómo me siento no es importante para los demás, esa parte de mí no es válida” y “no merezco que los demás escuchen o se interesen por mis emociones” (ya que sus figuras de apego no lo hicieron).

Cómo solucionarlo: además de reconocer el problema, hay que procurar trabajar la autoestima y confianza en uno mismo. Sentir que uno es valioso, pase lo que pase, y que sus emociones son dignas de ser liberadas.

Ser consciente de nuestras cualidades, virtudes y logros y dejar de hacer las cosas por agradar a otros son dos recomendaciones.

5- Demandas excesivas de atención

Otra manifestación muy frecuente que encontramos son las constantes llamadas de atención, que se reflejan en reclamos desmedidos y expresiones continuas de recibir algo por parte de otros. Suelen pedir cosas que impliquen afecto y dedicación, aunque sea de manera simbólica.

Por ejemplo, si son niños pueden pedir a los padres que les compren cierto juguete o hacer travesuras que provoquen alguna reacción. También muestran tendencia a crear relatos fantasiosos donde él es el protagonista, el “héroe”.

En la etapa adulta se observará en deseos de resaltar sobre los demás, necesidad de ser escuchados o mirados, o el establecimiento de relaciones dependientes y tóxicas.

Esto es porque exigirán a una sola persona sacie todas sus necesidades y llene vacío emocional, aún sin resolver.

Cómo solucionarlo: la solución es sentirte poderoso por ti mismo, ganar autoestima, asumir que eres capaz de hacer grandes cosas sin necesitar la aprobación de los demás.

Puedes comenzar a dedicarle tiempo a la afición de tu infancia o aprender algo nuevo, procurar hacer más cosas solo, tener tu propio mundo e intereses; y por supuesto, establecer relaciones sanas.

6- Elevadas ansias de perfeccionismo

Unido a lo anterior, los individuos con abandono emocional pueden mostrar una exagerada necesidad de ganar o sobresalir entre los demás.

Esta autoexigencia puede causar daños si es extrema, y proviene de las ansias de llenar el vacío emocional y la baja autoestima. Así, creen que nada de lo que hacen es suficiente o no ven las cosas que hacen bien.

Otra posibilidad es que muchos de ellos han tenido padres exigentes que han rechazado u olvidado sus emociones para que no interfieran en otros logros, como los académicos.

Cómo solucionarlo: lo fundamental es conocerse a uno mismo, aceptarse con sus virtudes y defectos y reconocer que la perfección no existe. Hay que comenzar a ver las cosas positivas que uno ha alcanzado y que alcanza cada día.

7- Falta de empatía

Es lógico que, si en tu infancia no han sido empáticos contigo y no han atendido tus necesidades afectivas, cuando eres mayor tengas problemas para ser empático con los demás.
Hay personas que pueden llegar a ser crueles, ya que han crecido con la idea de que los sentimientos no importan.

También puede deberse a una incapacidad para detectar cómo el otro se siente y actuar acorde a su estado emocional. Por eso ante los demás parecen no tener compasión o ser de “hielo”. Realmente todo viene de la falta de experiencia, ya que nunca han intentado ponerse en el lugar de otro (ya que han visto que sus figuras de apego no lo han hecho con él).

Cómo solucionarlo: el entrenamiento en inteligencia emocional es una buena manera, además de trabajar nuestras habilidades sociales y aprender a escuchar activamente.

Se pueden hacer ejercicios mentales de intentar imaginar qué piensa la otra persona o qué le ha motivado a hacer lo que está haciendo, aunque no sea congruente con nuestra opinión.

El problema de estas personas no está en que tienen un fallo para empatizar, sino que han aprendido a “bloquear” esa capacidad que en el fondo todos poseemos.

En definitiva, en estos casos lo recomendable es buscar ayuda profesional para que nos guíe y nos motive a resolver el abandono emocional.

En caso de los niños, puede ser que se necesite psicoterapia familiar en la que tanto el pequeño como sus padres tienen que acudir.

Tipos de padres que abandonan emocionalmente a sus hijos

La mayoría de los padres que ejercen abandono emocional no tienen malas intenciones. Normalmente todo lo contrario, pero por los motivos que sean no cubren las necesidades afectivas de sus hijos como deberían. Por ejemplo, algunos han sufrido abandono emocional en el pasado y no lo han resuelto, de forma que siguen sin mostrar afecto a los demás.

Algunos de los tipos de padres que pueden provocar en sus hijos este fenómeno son:

– Padres muy autoritarios: son muy estrictos con las reglas y pueden mostrarse insensibles a las reacciones emocionales de sus hijos. Sólo premian a los pequeños por ser obedientes, ignorando el contacto afectivo o dejándolo a un segundo plano. Son reacios a dedicar tiempo a escuchar y comprender los sentimientos de los niños.

– Padres narcisistas: pretenden cubrir sus necesidades y cumplir sus deseos a través de sus hijos, como si fueran un reflejo de ellos mismos. Así, no importan las preferencias o sentimientos de los niños, no se tienen en cuenta, sólo miran lo que les beneficia a ellos.

– Padres muy permisivos: no establecen límites a sus hijos y les otorgan demasiada independencia. Esto en extremo no es adecuado para ellos porque se sienten desorientados sobre cómo guiar su vida en algunos momentos. Incluso el pequeño no sabe si realmente sus padres son muy permisivos o esa libertad es una muestra de que le ignoran y no se interesan por su bienestar.

– Padres perfeccionistas: siempre ven qué es lo que se puede mejorar y nunca es suficiente lo que sus hijos logran. Así, el pequeño siente que sólo puede alcanzar aceptación y amor a través de ser exitoso en todo, sin tener ningún valor cómo se sienten o qué necesitan.

– Padres ausentes: por varios motivos como muerte, enfermedades, separación, trabajo, viajes, etc. No forman parte de la vida de sus hijos y éstos crecen con otras figuras de apego como hermanos, abuelos o niñeras.

Sencillamente estos niños no tienen la oportunidad de conectar emocionalmente con sus padres.

– Padres sobreprotectores: puede ser una forma de abandono emocional coartar la iniciativa de los pequeños, reprimirles y fijarles miedos sin sentido. Una protección excesiva, acaba alejándoles de sus iguales y haciéndoles dependientes e inseguros.

Por otro lado, según Escudero Álvaro (1997) el abandono es un maltrato pasivo que puede ser total o parcial:

– Padres pasivos que abandonan emocionalmente: es el caso más extremo, y se trata de la ausencia continuada de respuestas a los intentos de interacción afectiva de los hijos. Esto ocurre con poca frecuencia y da lugar a trastornos de muy graves en los niños.

– Padres que ejercen negligencia en el cuidado psicoafectivo: en este caso se dan tanto las carencias de respuestas parciales a las necesidades emocionales de los niños, como respuestas incongruentes a éstas. Así, se genera un descuido de las necesidades de protección, estimulación y apoyo.

Sea como sea, el resultado es el mismo: una desconexión emocional entre el adulto y el niño, sintiéndose éste incomprendido e inseguro. Estos sentimientos harán de obstáculo para desarrollar una visión positiva de uno mismo y relaciones sociales adecuadas en el futuro.

FUENTE: www.lifeder.com



IMAGEN (Internet)

miércoles, 26 de julio de 2017

TABLA DE TAREAS PARA EL HOGAR.... (Para saber que hacer durante vacaciones)

Ahora que los peques y no tan peques estan de vacaciones, sucede algo que resulta bastante peligroso, y es que muchos de ellos entran en una etapa de inactividad que no es saludable, y de un día para otro pasan de tener una rutina más o menos controlada, a instalarse en una especie de desorden total donde el no hacer nada es la constante.

Con este receso escolar, los chicos están en casa y pues algunos padres o madres, no saben que cosa pedirles, ya que no tienen clara su etapa del desarrollo y por lo tanto, desconocen que actividades o tareas pueden realizar para apoyar.

Para quitarnos esa duda sobre lo que los chicos pueden hacer, les traigo esta tabla de tareas en la cual podemos ver lo que pueden hacer de acuerdo a su edad, en este periodo de vacaciones. 

Estas actividades estan basadas en la tabla de "María Montessori", la cual nos indica por rangos de edad, las tareas que los chicos pueden hacer. La idea es que los padres tengan un panorama más amplio para no dejar a los chicos en una pasividad total y enseñarles a ser personas activas que contribuyen con su trabajo al orden y mantenimiento del hogar.

Cuando no se tiene una idea clara de lo que se puede hacer, es fácil dejarlos solos y permitirles que permanezcan estáticos,  sumergidos en los video-juegos o en la televisión, pero quizá peor aún, usando el telefono celular todo el día, cosa perjudicial en todos los sentidos, tanto física como mentalmente. 

Espero que este artículo sea de utilidad y les brinde ideas más claras con sus hijos. Mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El Rincón de los Padres".


Atentamente
Psic. Nicolás Sánchez E.




TABLAS DE TAREAS DE ACUERDO A LA EDAD



fuente imagen: bebesymas.com




TABLAS DE TAREAS DE ACUERDO A LA EDAD


fuente: guiainfantil.com

lunes, 17 de julio de 2017

INVACIÓN A LA PRIVACIDAD... (El gran dolor de cabeza de los padres)

Algo que provoca bastantes dudas en los padres actuales es el tema de la "Invasión a la privacidad", sobre todo en una época donde los chicos cuentas con artículos personales que según ellos, deben mantener solo para su uso exclusivo y nadie debería intrometerse. 

Debemos de comenzar a entender el ¿Por qué? esto se presta a un gran debate, ya que los chicos argumentan que se atenta contra su intimidad y se viola su derecho a la privacidad, cosa que en primera instancia tiene mucha lógica y razón: sin embargo nunca debemos olvidar la función principal de los padres la cual es proteger y educar, y si en determinado momento se debe de tener una conducta de vigilancia, pues debe de hacerse.

La aparición de las computadoras, las tablests y los telefonos celulares ha modificado lo que los chicos ven y escuchan, ya que el internet no posee un control sobre sus contenidos y es ahí donde debemos poner atención. Para los chicos el "Internet" parece ser solo un medio para entretenerse, pero esto esta muy lejos de la realidad, ya que la red es una herramienta que brinda miles de beneficios al igual que riesgos. 

Muchos chicos están expuestos a contenidos a los que por su edad no deberían de ver o escuchar, pero pues es una realidad que ellos van a defender su derecho a mirar lo que deseen y es ahí cuando los padres deben de prestar atención. Anteriormente hablamos sobre el monitoreo en los hijos y ponáamos énfasis en no dejar solos a los chicos, pero en esta entrada debemos de enfocarnos en la responsabilidad del padre por estar al pendiente de lo que sus hijos ven en internet.

Hablar de invasión a la privacidad suele espantar a los padres, ya que al momento de escuchar a sus hijos mencionar este discurso (Muchas veces sin argumento) se retractan, ya que los chicos lo dicen con tal firmeza que los padre optan por detenerse; sin embargo debemos de tener algo muy en cuenta como lo es el bienestar de los hijos, ya que esta es la base para poder manejar esta situación.  

Vamos a poner un ejemplo: Es como si un niño de 10 años estuviera en una fiesta, y al ver que algunas personas estan tomando alcohol, pide que le compartan, todo esto bajo el argumento de que esta en su derecho de tomar lo que quiera. ¿Qué haría usted?

Si vemos con lógica el anterior ejemplo, es claro que el niño esta en su derecho de exigir algo que ve que la mayoría hace, pero nosotros como adultos, tenemos la responsabilidad y la capacidad para darnos cuenta de que "Aún" cuando esta en su derecho, no es algo que debamos dejarlo hacer, en virtud de garantizar su salud y su sano desarrollo.   

Este es el punto de esta entrada, el que los padres ejerzan su papel más allá de sentir que violan derechos, deben de tener argumentos para garantizar una vida plena en sus hijos, y es por esta razón que esta entrada apunta a esa delgada linea de la "invación" o de la "Educación y protección".

Así que para que tengan una idea más clara de como manejar esta situación de "Intromisión", les dejo este interesante artículo que nos ayudará a tener bases al momento de ejecutar una conducta de vigilancia en sus hijos. Recuerden que si no estamos al pendiente de los hijos, un mundo complejo esta ahí afuera esperandolos, y si no tienen el acompañamiento adecuado, más tarde que temprano estarán metidos en algún lío y es cuando nos recriminamos: ¿Por qué no me dí cuenta?

Espero que esta entrada sea de utilidad y mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El Rincón de los padres".

Atentamente
Psic. Nicolás Sánchez E.


¿Deben los padres violar la intimidad de los hijos?
( Por Ana del Barrio) 

Espiar o no espiar, ésa es la cuestión. Las palabras del juez de menores, Emilio Calatayud, en las que animaba a los adultos a inspeccionar los móviles de sus vástagos han abierto un intenso debate entre partidarios y detractores de ejercer esa vigilancia sobre los nuevos dispositivos tecnológicos.

"Creo que hay que violar la intimidad de nuestros hijos. Antes, nuestros padres nos registraban los cajones, ahora hay que mirar lo que hacen con el móvil... El caso es que no nos pillen". Así de claro lo dejaba el juez de menores Calatayud en una entrevista con EL MUNDO. Muchas personas han alabado la valentía del juez al poner sobre la mesa un tema que trae de cabeza a numerosas familias. Otras, por el contrario, han considerado sus palabras "peligrosas" por intentar convertir la vida de los jóvenes en una especie de Gran Hermano.

Lo cierto es que las declaraciones de Calatayud han servido de bálsamo para bastantes progenitores que se sentían culpables o que se lo pensaban dos veces a la hora de coger a hurtadillas el móvil de sus vástagos y que ahora han visto legitimados sus deseos de espiar a los retoños. Pero, ¿es ético vigilar los móviles de los niños?

"Sí, yo lo he hecho. Creo que hay que darles confianza, pero cuando empezaron con los chats y todos esos rollos, preferí vigilar", confiesa Silvia, madre dos hijos de 14 y 13 años. "Yo no les he espiado pero de vez en cuando sí que les pregunto y les exijo que me lean y me enseñen qué escriben y con quién están wasapeando. Y si fuera menos complicado quizá les cotillearía sus móviles", añade Raquel, con tres criaturas a sus espaldas.

Para la psicóloga Silvia Álava vigilar el móvil de los niños no supone una violación de la intimidad. A su juicio, la mayoría de las veces los menores se dedican a colgar fotos y mensajes en las redes, luego ya no estaríamos hablando de la esfera privada, sino de la pública: "Esto no es lo mismo que leer un diario. No se trata de la intimidad puesto que los contenidos se convierten en algo público".

Una herramienta que se les queda grande

Por su consulta han pasado numerosos chiquillos que se metieron en líos por no saber manejar correctamente las redes sociales: "En algunas circunstancias, los chavales no miden los efectos que tiene subir una imagen. En el momento en el que la foto está colgada, pierdes el control y esa imagen ya no es tuya. A veces, la herramienta se les queda grande y no miden las consecuencias de sus actos. Por eso es importante formar a los hijos y decirles qué se puede subir y qué no; con quién se puede hablar...", asegura esta psicóloga, autora del libro Queremos hijos felices.

Desde el ámbito policial también ven con buenos ojos la propuesta del juez Calatayud. De hecho, en las conferencias que imparten en los institutos, los agentes ya advierten a los alumnos de que deben dejar que los adultos les revisen el móvil, ante las quejas de los asistentes.

"Estoy totalmente a favor de que se haga ese tipo de control. No se trata de violar la intimidad, sino de velar por su seguridad. Cuando llegan los problemas, la responsabilidad legal hasta los 18 años es de los progenitores. Para prevenir es mejor vigilarles", asevera Jorge Pérez, subinspector de policía de las Unidades de Prevención, Asistencia y Protección (UPAP) especializadas en violencia de género.

En ocasiones, los jóvenes incurren en delitos aunque no sean conscientes de ello. Por eso, los policías les alertan en las charlas: "Ojo, que si comienzan los insultos y las vejaciones por whatsapp estamos cometiendo un delito".

La edad mínima para poder usar whatsapp está fijada en los 16 años y en otras redes sociales, en los 13; unas normas que muy pocos respetan, ya que la etapa en la que empiezan a tener móvil es cada vez más temprana. De hecho, este dispositivo se ha convertido en el regalo estrella de las comuniones, que se celebran cuando los niños cumplen 9 años.

La preocupación de la Policía es tal que incluso ha propuesto un contrato para que adultos y menores de 13 años fijen unas normas de uso responsable del teléfono móvil. Entre las reglas establecidas por la Policía figura la de que el joven comenzará a usar las redes con sus mayores y configurará con ellos, las aplicaciones y juegos y la de que el "nuevo usuario debe asumir que sus padres deberán conocer sus códigos de acceso y contraseñas para poder ser supervisados".

Los profesores también valoran de manera positiva que exista un cierto control, siempre que haya un equilibrio entre la protección del menor y la mera curiosidad: "El problema están en delimitar dónde termina el derecho a la intimidad de los menores y dónde empieza la responsabilidad de los padres. La tutela legal es de los progenitores y existe la obligación de proteger a los hijos. Los niños de ahora son muy vulnerables y se dejan seducir fácilmente. Por ejemplo, muchos casos de pederastia empiezan con mensajes a menores. Si los padres hubiesen espiado sus teléfonos móviles, a lo mejor se hubieran podido evitar", opina Felipe de Vicente, presidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto.

Como botón de muestra, el caso de una madre que relató en un blog en el Huffington Post que revisó el móvil de su pequeña y lo que vio le dio "escalofríos". Descubrió que el padre de un amigo del colegio le enviaba mensajes a todas horas y le invitaba a dormir a su casa. La madre tomó cartas en el asunto y avisó a la policía, al director del colegio y a las otras familias, pese a que su hija la odió durante meses.

Mientras crece la inquietud de las familias, proliferan las aplicaciones para monitorizar los móviles de los menores. Una de ellas es Ignore no more, que fue creada por Sharon Standifird, una madre de Texas harta de que su hijo nunca contestase a sus mensajes. Esta aplicación permite bloquear a distancia el teléfono del joven si no contesta a las llamadas paternas. No es la única porque las hay de toda clase y condición: para ver qué tipo de mensajes envía, a qué lugares va y con quién, qué páginas web visita...

En contra de un Gran Hermano

Sin embargo, muchos expertos están en contra de convertir la vida de los adolescentes en un espionaje constante. Precisamente, la mayoría de ellos recurre a los móviles y a las redes porque es el único espacio donde no tienen la presencia constante de un adulto.

"Antes, nosotros podíamos bajar a la calle o a la plaza. Ahora, en esta sociedad sobreprotectora no les dejamos. Las redes sociales se han convertido en el nuevo espacio público de los jóvenes y en su válvula de escape", afirma Javier González-Patiño, psicólogo e investigador en educación y medios digitales.

En su opinión, los chavales tienen necesidad de relacionarse más allá del control de una persona adulta y ese deseo debe ser respetado. González-Patiño critica que siempre se ponga el acento en los peligros de las redes, pero nunca se destaquen los aspectos positivos como su lado creativo o las posibilidades de participación que proporcionan: "Nunca hasta ahora los adolescentes habían podido ser tan visibles en la vida pública".

Además, considera una paradoja que se hable de espiar cuando existe una sobredocumentación de la vida infantil: "¿Para qué vamos a instalarnos programas de rastreo cuando tenemos más información que nunca de lo que hacen los menores?", se pregunta.

Luis Muiño, psicoterapeuta y escritor, también se opone a la idea de Calatayud: "No creo en el espionaje ni en una sociedad convertida en Gran Hermano. La tentación la tenemos todos, pero no es una buena táctica. Si tienes que llegar a espiarles sin su consentimiento, algo está fallando en la educación. Hay que confiar en ellos, aunque sea difícil".

En lo que sí coinciden tanto él como el resto de los expertos consultados por ELMUNDO es en la necesidad de dar una formación básica a los hijos cuando empiezan a navegar en Internet.

No se trata de soltarles una charla para cumplir el expediente sino de acompañarles, aprender las herramientas, crear juntos las cuentas en las redes, comentarles que nunca den sus datos personales ni chateen con desconocidos ni compartan fotos íntimas u ofensivas... En definitiva, igual que se enseñan modales en la vida real se deben impartir unas normas de educación para la virtual. Al fin y al cabo, la formación suele ser más efectiva que la vigilancia.


Fuente: www.elmundo.es


viernes, 14 de julio de 2017

LAS PELIGROSAS VACACIONES...

En México estamos por iniciar un receso en casi todos los centros escolares del país, dando fín al ciclo escolar 2016-2017 y es un respiro para todos los estudiantes. Esto da paso a que muchos chicos se queden en casa, y con esto sus días se tornan "aparentemente" más tranquilos; sin embargo en muchas de las ocasiones esto no es verdadero, ya que con tiempo de sobra, pues suceden muchas cosas imprevistas y entre ellos los accidentes.

Así que algo con lo que las vacaciones van a venir pues son estos eventos que indiscutiblemente pueden poner a sus hijos en peligro, debido a que tendrán tiempo para hacer cosas que comunmente no harían. Por esta razón les pedimos que estén atentos a lo que sus hijos realizan y para tener una idea más amplia de lo que puede suceder y podamos estar prevenidos, les traigo este artículo donde se enlistan los accidentes más comunes en este periodo, así mismo las bases para poder estar al pendiente de los chicos, sobre todo de los más pequeños.

Espero que les sea útil este artículo y mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El Rincón de los Padres"

Atentamente
Psic. Nicolás Sánchez E.



ACCIDENTES EN CASA, MÁS FRECUENTES EN ÉPOCA DE VACACIONES
Por Karla Galván  ( Salud y Medicinas ) 23/03/17

Contrario a lo que se piensa, el periodo vacacional puede tornarse trágico sin las precauciones adecuadas, pues los accidentes en casa se incrementan 30%, especialmente en niños. Los expertos recomiendan extremar cuidados y vigilar a los pequeñines.

Con la llegada de las vacaciones, los padres de familia enfrentan otro tipo de problemas, ahora en el hogar. Esto se debe a que la casa es el lugar donde ocurre la mayor cantidad de incidentes que, en su mayoría, dejan secuelas a la salud.

De acuerdo con el Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes son acontecimientos no premeditados cuyo resultado son daños corporales identificables. Se trata, pues, de eventos de los que involuntariamente se derivan lesiones para las personas involucradas, y aunque son sorpresivos, pueden seguirse diversas acciones para mantenerlos al margen.

Los más comunes

Dicen que “la curiosidad mató al gato”, y esta frase es totalmente aplicable en los niños, quienes al estar más tiempo en casa se la pasan hurgando, ideando algún juego para entretenerse y explorando el medio.

“Los accidentes caseros son más frecuentes cuando los pequeños tienen hambre o están cansados, o bien, si son muy activos, están bajo el cuidado de personas diferentes a las habituales o se encuentran en distinto entorno (nueva casa o residencia de verano, por ejemplo). Asimismo, por lo general los imprevistos ocurren si los padres están ocupados o no tienen plena conciencia de los riesgos que el menor va adquiriendo a medida que crece”, advierte la Dra. María Luisa Hernández Lagos, pediatra egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y especializada en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), localizado en la Ciudad de México.

Las estadísticas revelan que es durante la temporada vacacional veraniega cuando los accidentes en niños se incrementan hasta 30%, siendo las consecuencias más frecuentes quemaduras, traumatismos craneoencefálicos (golpes en la cabeza), fracturas en huesos largos (brazos y piernas) e intoxicaciones por ingesta de medicamentos y productos de limpieza.

De acuerdo con la entrevistada, entre la amplia gama de accidentes destacan:

Quemaduras. Producidas por el Sol, estufas, lámparas, cerillos, cigarros, fogatas y líquidos calientes contenidos en alguna olla, tina o calentador.

Golpes en la cabeza. A causa de caídas de sillas altas, camas y otros muebles o escaleras.

Intoxicaciones. Generadas por el consumo de medicamentos, productos de limpieza o jardinería, insecticidas, pinturas, solventes, adhesivos, combustibles, perfumes y bebidas alcohólicas.

Atragantamiento. Por comida u objetos, o bien, estrangulación provocada por cuerdas, listones o cordones de juguetes y aparatos electrodomésticos.

Objetos atorados en alguna fosa nasal. Piedras pequeñas, pastillas, piezas de juguetes, frijoles o chícharos.

Cortaduras y raspaduras. Producidas por uñas filosas (ya sean las del niño o adulto), garras de animales u objetos punzocortantes.

Fracturas y esguinces. A causa de caídas, golpes o atropellamiento. Cabe destacar que los infantes se rompen los huesos con mayor facilidad que los adultos porque tienen áreas blandas en los extremos de cada estructura ósea, llamadas “placas de crecimiento”.

Contusiones. Moretones originados por caídas o golpes.

Problemas en ojos. Causados por polvo, arena u otro tipo de elementos extraños.


Más vale prevenir  (Recomendaciones)

Considera que más de la mitad de los accidentes ocurren en el hogar y que en los tres primeros años de vida este porcentaje se eleva a más de 80%. Ante ello, la Secretaría de Salud invita a toda la población a gozar placentero y seguro periodo vacacional, por lo que exhorta a tomar las medidas de precaución necesarias para mantenerse sano dentro y fuera de casa.

En el hogar:

Guarda los medicamentos y productos de limpieza bajo llave y lejos del alcance de los niños.
No coloques sustancias tóxicas en envases de refresco.
Utiliza insecticidas lejos de los alimentos.
Para evitar que tu hijo sufra ahogamiento, no dejes recipientes con agua cerca de él.
No permitas que el pequeño conecte aparatos eléctricos.
Impide que los niños jueguen en la cocina.
Evita que corran o jueguen en las escaleras o cerca de ellas.
Coloca protectores de plástico en los enchufes o tomas de corriente eléctrica.
No dejes que el pequeño se acerque a la estufa o calentador.
No cargues a tu hijo mientras cocinas.
Impide que los menores jueguen con objetos punzocortantes.

En la calle o lugares públicos:
Camina por la banqueta.
Cruza la calle en las esquinas.
Antes de cruzar una avenida o calle, voltea a ambos lados y camina con precaución.
No cruces corriendo.

Fuera de casa:
No se expongan por tiempo prolongado al Sol, sobre todo en las horas en que la radiación es más fuerte (11:00 a.m. a 4:00 p.m.).
Evita que los niños jueguen en lugares descubiertos o que estén sin camiseta, ya que el Sol podría ocasionarles lesiones graves, como quemaduras que en muchos casos favorecen el desarrollo de cáncer en la piel.
Utilicen siempre protector solar para defenderse de los rayos ultravioleta (UV).
También recuerda comer en lugares limpios, lavarse las manos antes de ingerir alimentos y después de ir al baño, beber sólo agua hervida o embotellada, y preferir pescados y mariscos fritos o bien cocidos.

En carretera:
Verifica que el funcionamiento de tu vehículo sea adecuado y que todo esté en orden y buen estado: llantas, frenos, gasolina, aceite, luces y herramientas.
Utilicen siempre el cinturón de seguridad.
Respeta los límites de velocidad.
No permitas que nadie se asome o saque alguna parte de su cuerpo del auto.
Si manejas, no ingieras bebidas alcohólicas.
Evita ir al volante cuando te sientas cansado y, si el recorrido es largo, procura tomar periodos cortos de descanso al menos cada cuatro horas.
Respeta las señales de tránsito.
Siempre vigila y permanece atento a las actividades de los pequeñines, aunque claro, esto no significa que les causes temor o miedo, ya que también es importante que aprendan a conocer dónde está el peligro, sin sobreprotegerlos.


Fuente: saludymedicinas.com.mx

Imagen (Internet)

martes, 11 de julio de 2017

ERRORES EN LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS...

Son pocas las veces que los padres se detienen a pensar en los efectos que la comida tiene en el desarrollo de sus hijos, y esto debería de ser uno de los temas primordiales, ya que el alimento tiene tanto impacto, que es lo que permite que los niños tengan energía para hacer su vida diaria de manera plena y hagan sus actividades tan básicas como jugar, estudiar, etc.   

A veces creemos que cualquier cosa alimenta a los niños, y lo peor es que consideramos que a futuro nada va a pasar; sin embargo debemos darnos cuenta de que estamos sembrando lo que probablemente podría ser una vida adulta sana o con presencia de enfermedades tan devastadoras como la diabetes.

Hay muchos factores que hacen que aun cuando los padres traten de mantener una dieta balanceada, los chicos llegarán a una edad donde se ven atraídos por lo económico, y es cuando hacen su aparición los alimentos chatarras como las frituras, los refrescos, los dulces, etc. Y ya cuando crecen optan por la comida rápida como las pizzas, hamburguesas, hot-dogs. Así como las tortas, los tacos y los tamales. Entonces comenzamos a favorecer una serie de costumbres alimenticias que desafortunadamente los dañara poco a poco.

Así que para hacer consciencia de la importancia de la alimentación, les traigo un interesante artículo en el que nos muestran algunos de los errores que se cometen al alimentar a los chiquitines, pero además nos brindan unas excelentes recomendaciones para mejorar su dieta. Espero que esta lectura les permita tener ideas claras sobre los beneficios de una alimentación saludable. Naturalmente siempre habrá espacio para las golosinas pero cuando estas son controladas, no tienen por que volverse un problema.

Espero les agrade este artículo, mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El rincón de los padres".


Atentamente:
Psic. Nicolás Sánchez E.   



LOS 10 ERRORES QUE HAY QUE EVITAR 
EN LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS
(Por Eva Cañas) 


Seis de los siete factores principales que determinan nuestra salud están ligados a la alimentación y a la actividad física. Así lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recuerda que los primeros años de nuestra vida marcarán en gran parte nuestros hábitos alimenticios y las enfermedades que podríamos padecer en la edad adulta. De hecho, algunos estudios realizados en los últimos años han apuntado que la nutrición pre y posnatal condiciona el bienestar largo plazo y el riesgo de padecer determinadas patologías, como la obesidad, el asma o la hipertensión.

A pesar de estas evidencias, la prevalencia de la obesidad infantil y juvenil en España sigue siendo alarmante y plantea un grave problema de salud, ya que conlleva un aumento en las probabilidades de padecer enfermedades crónicas. Y es que la alimentación infantil en nuestro país se aleja cada vez más del patrón de dieta mediterránea, y recibe una clara influencia del modelo occidentalizado.
En este contexto, los 10 principales errores que se comenten en la alimentación de los niños y adolescentes son:

1. Ingerir demasiadas calorías, la mayoría procedentes de grasas saturadas.
2. El consumo excesivo de proteínas de origen animal, carnes grasas y embutidos.
3. La ingesta excesiva de alimentos muy energéticos y de azúcares simples.
4. Un alto consumo de alimentos manufacturados, comida rápida o bollería.
5. Tomar demasiada sal.
6. Comer pocos cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, pescados y lácteos bajos en grasas.
7. Un deficiente aporte de fibra, calcio, vitamina D, hierro, selenio y zinc.
8. Beber poca agua, frente a un alto consumo de bebidas azucaradas.
9. Desayunar de forma insuficiente.
10. El tamaño excesivo de las raciones.

Estos datos se han puesto de manifiesto recientemente durante la presentación del primer Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España, una publicación impulsada por la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil junto con la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Fundación Española de Nutrición (FEN) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), y en la que se hace un análisis  global de la nutrición infantil, además de sugerir recomendaciones y proponer retos que es necesario abordar en el futuro.


La alimentación ideal en la infancia

Una dieta rica en cereales, verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva ha demostrado claramente sus efectos beneficiosos para la salud. Por el contrario, se debe evitar una alimentación rica en grasas saturadas, azúcares refinados, bebidas azucaradas, snacks y con horarios desordenados.
Los menús equilibrados para niños y adolescentes deben proponerse de manera individual, según las necesidades de cada etapa de crecimiento. En este sentido, algunas de las principales recomendaciones son:

1. Realizar 5 comidas al día y disminuir el tamaño de las raciones.
2. Un desayuno variado y equilibrado es fundamental para un correcto rendimiento físico e intelectual. Debe incluir lácteos, cereales y fruta o zumos de fruta fresca. También se puede complementar con proteínas, como huevos o jamón.
3. Incrementar el consumo de frutas y verduras a 5 raciones al día.
4. Aumentar el consumo de cereales integrales para conseguir un aporte adecuado de fibra.
5. Comer más pescado.
6. Limitar el consumo de alimentos ricos en calorías y disminuir la ingesta de carnes con grasas visibles o piel y de embutidos grasos.
7. Utilizar preparaciones saludable, como vapor, plancha, horno y guisos.
8. Reducir el consumo de bebidas azucaradas. El agua debe ser la bebida principal.
9. La comida debe ser una experiencia grata para el niño, por lo que se deben preparar menús atractivos y apetecibles, promocionando la recuperación de la cocina tradicional saludable. La familia y el entorno escolar deben favorecer esta conducta alimentaria para promover hábitos saludables desde edades tempranas y fomentar la educación en alimentación.

Otro de los grandes aspectos para tener unos hábitos saludables en la infancia es evitar el sedentarismo. Es importante limitar el tiempo que los niños dedican a ver la televisión, jugar a videojuegos o navegar por internet, con el fin de poder dedicar al menos una hora cada día a hacer actividad física. Dormir diariamente de 8 a 10 horas es otro de los hábitos fundamentales para garantizar el crecimiento y mantener la salud en la edad escolar.


El Libro blanco de la nutrición infantil

Más de un centenar de prestigiosos autores de diversas procedencias y especialidades han llevado a cabo, por primera vez, esta recopilación de todo el conocimiento sobre el estado actual de la alimentación infantil en España, recogiendo de manera integrada las debilidades y fortalezas, así como las oportunidades y retos a los que debemos enfrentarnos en el presente y en el futuro.

El libro se divide en diversos módulos que abordan todos los aspectos relacionados con la nutrición en la infancia, desde el embarazo, la lactancia materna y la alimentación del niño sano hasta el abordaje de la prevención y tratamiento de las enfermedades, así como la investigación en alimentación infantil.

fuente (revista.signoinfantil.es)



Imagen (internet)

sábado, 1 de julio de 2017

AUN ESTAS CHICO PARA ALGO TAN GRANDE...

Saludos a todos los que nos visitan en este día..!!

Espero que estén preparados para disfrutar su fin de semana en compañía de sus seres queridos, y logren reponerse para seguir trabajando con bastante ánimo la semana que comenzará, pero para finalizar les traigo este video, el cual pertenece a la campaña contra el embarazo adolescente que acaba de iniciar el gobierno del estado de Tabasco, y que considero que es bueno que lo vean los padres y los adolescentes principalmente, ya que una de las problemáticas que sigue presentándose no solo en Tabasco, sino en todo el país es precisamente el del embarazo adolescente.

Este video muestra de manera perfecta el slogan que acompaña a esta campaña: "Aún estas chico para algo tan grande", así que puede ser un buen recurso para hablar del tema, sobre todo si tienen hijos e hijas que comienzan en la edad de tener novia (o). 

Espero que esta entrada sea de su agrado y ayude a prevenir un poco esta situación, mientras yo los espero en otra entrada más de este espacio, su espacio: "El Rincón de los Padres".

Atentamente:
Psic. Nicolás Sánchez E.


CAMPAÑA CONTRA EMBARAZO ADOLESCENTE


Fuente: Youtube (Secretaría de Salud del Estado de Tabasco)